Reclamar despido improcedente
Reclamar despido improcedente: conoce plazos, pasos y qué puedes pedir para actuar a tiempo y revisar tu caso con criterio.
Qué significa reclamar un despido improcedente
Reclamar despido improcedente no significa “pedir” sin más esa calificación, sino impugnar el despido para que se revise si la decisión empresarial está justificada y si se han cumplido las exigencias legales aplicables. En España, la improcedencia es una calificación jurídica del despido que puede resultar, según el caso, cuando la empresa no acredita suficientemente la causa alegada o cuando concurren incumplimientos relevantes en la forma.
En el despido disciplinario, el art. 55 del Estatuto de los Trabajadores regula la forma y efectos del despido, y el art. 56 del Estatuto de los Trabajadores recoge las consecuencias del despido improcedente. Si se inicia una reclamación, habrá que analizar la carta de despido, la causa alegada por la empresa, la prueba disponible y la documentación laboral de cada caso.
Cuándo un despido puede acabar siendo declarado improcedente
Un despido disciplinario improcedente puede declararse, por ejemplo, si en el proceso la empresa no logra probar los hechos imputados al trabajador o si los hechos acreditados no tienen la gravedad suficiente para justificar la extinción. También puede influir cómo esté redactada la carta de despido y si permite conocer con claridad los hechos y la fecha de efectos, cuestiones relevantes en el marco del art. 55 del Estatuto de los Trabajadores.
Ahora bien, no todo defecto formal produce siempre el mismo resultado ni toda reclamación termina con declaración de improcedencia. La calificación del despido dependerá de la prueba del despido, del contenido de la carta, de la causa alegada por la empresa y de la estrategia procesal seguida en la reclamación.
Qué plazo hay para impugnar el despido
El plazo general para impugnar despido es de 20 días hábiles desde el día siguiente al despido. Son días hábiles, por lo que conviene revisar el cómputo exacto en cada caso y valorar posibles incidencias que puedan afectar al plazo para reclamar despido.
Si antes de la demanda se presenta papeleta de conciliación, puede operar la suspensión de plazos en los términos del art. 65 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social. Aun así, el cómputo no debe darse por supuesto: conviene verificar fechas, notificaciones y documentación para evitar una presentación fuera de plazo.
El proceso por despido se encuadra, con carácter general, en los arts. 103 a 113 de la LRJS, que regulan este tipo de acciones judiciales. Por eso, cuando se recibe una carta de despido, suele ser importante actuar con rapidez.
Qué pasos conviene dar antes de reclamar
- Revisar la carta de despido: fecha, hechos imputados, tipo de despido y fecha de efectos.
- Reunir documentación laboral: contrato, nóminas, cuadrantes, comunicaciones, correos, partes disciplinarios o cualquier prueba útil.
- Valorar si procede presentar papeleta de conciliación antes de la demanda por despido, teniendo en cuenta el efecto sobre los plazos.
- Analizar con detalle la versión de la empresa y la prueba disponible para decidir cómo enfocar la reclamación.
No siempre bastará con afirmar que el despido es injusto. Para reclamar un despido improcedente con fundamento, suele ser decisivo identificar qué hechos se discuten, qué defecto formal existe si lo hay y qué documentos pueden sostener la impugnación.
Qué puede conseguir el trabajador si se declara improcedente
Si el despido se declara improcedente, el art. 56 del Estatuto de los Trabajadores prevé, con carácter general, la alternativa entre readmisión o indemnización, en los términos legales aplicables. La opción concreta y sus efectos pueden depender del supuesto y de quién tenga atribuida esa facultad conforme a la norma.
Por eso, cuando se habla de indemnización por despido improcedente, conviene no simplificar en exceso. Habrá que revisar antigüedad, salario, fechas relevantes y el tipo de pronunciamiento que finalmente se dicte. Además, en algunos casos también pueden discutirse salarios u otras cantidades vinculadas al cese, si proceden.
Errores frecuentes y cuándo conviene pedir asesoramiento
- Dejar pasar días pensando que el plazo se cuenta en naturales.
- Firmar documentos sin revisar su contenido o sin conservar copia.
- Confiar en que cualquier defecto formal invalida automáticamente el despido.
- No guardar mensajes, correos o documentación que pueda ser relevante como prueba.
Suele ser aconsejable pedir asesoramiento cuanto antes si hay dudas sobre la causa alegada por la empresa, sobre el cómputo de los 20 días hábiles o sobre la conveniencia de presentar papeleta de conciliación y posterior demanda por despido. Una revisión temprana puede ayudar a enfocar la reclamación con más criterio y a evitar errores de plazo.
Idea clave
Reclamar despido improcedente consiste en impugnar el despido para que se revise su calificación jurídica. El plazo es breve, la carta de despido debe analizarse con detalle y el siguiente paso razonable suele ser comprobar fechas, documentos y opciones de reclamación antes de actuar.
Fuentes oficiales verificables
- Estatuto de los Trabajadores, arts. 55 y 56 (BOE).
- Ley 36/2011, reguladora de la jurisdicción social, arts. 65 y 103 a 113 (BOE).
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